La rivalidad entre Newell's Old Boys y Rosario Central, conocida como el clásico rosarino, ha sido un aspecto fundamental del fútbol argentino desde hace décadas. Cada vez que estos dos equipos se encuentran en el campo, se siente la tensión y la emoción en el aire, no solo entre los jugadores, sino también entre los aficionados que llenan las gradas del estadio.

El primer encuentro oficial se remonta a 1905, estableciendo una historia rica y apasionada entre ambas instituciones. A lo largo de los años, se han vivido numerosos episodios memorables, incluyendo partidos decisivos y momentos de gran drama. Esta rivalidad no solo es un reflejo de la competencia deportiva, sino también de la identidad cultural de la ciudad de Rosario.

Newell's Old Boys, apodado La Lepra, ha tenido períodos de éxito que han intensificado aún más la disputa. El club ha acumulado títulos importantes y, en ocasiones, ha logrado superar a su rival en la tabla de clasificación. Sin embargo, Rosario Central no se queda atrás, y su afición siempre busca mantener viva la tradición de vencer a Newell's Old Boys.

El ambiente previo a un clásico siempre es electrizante, con ambas hinchadas creando un mosaico de colores y cánticos. Los jugadores que participan en estos encuentros sienten la presión y responsabilidad de representar a sus respectivas hinchadas, lo que a menudo resulta en actuaciones memorables. A medida que se acerca el próximo enfrentamiento, la expectativa crece entre los hinchas de La Lepra y Rosario Central.