La defensa de Newell's Old Boys ha sido un punto focal en su éxito reciente. Esta temporada, el equipo ha optado por una táctica de línea de cuatro, que permite una buena cobertura en el área y un equilibrio en el medio campo. En el último encuentro contra Vélez, el sistema defensivo se mostró sólido, con B. Cabrera y Lucas Baños cumpliendo roles clave.

El esquema pone énfasis en la presión alta, lo que obliga a los oponentes a cometer errores en la zona media. Este enfoque ha resultado en una serie de goles directos derivados de la defensa. Newell's Old Boys ha logrado una media de casi tres goles por partido desde que implementó este sistema en la jornada diez.

Sin embargo, no solo es la táctica la que ha llevado al éxito defensivo. La complementaria comunicación entre los defensores, incluyendo a G. Arias en la portería, es crucial. Hace poco, en un encuentro emblemático contra Estudiantes, Arias y Cabrera se comunicaron perfectamente, resultando en un par de interrupciones vitales.

La clave para Newell's Old Boys está en la consistencia. Cada partido es crítico, y el cuerpo técnico confía en que, si mantienen esta táctica, podrán lograr resultados positivos en la carretera y en casa. No hay duda de que son uno de los equipos más difíciles de vencer en la liga.