El partido contra Rosario Central, conocido como el Clásico Rosarino, fue crucial para Newell's Old Boys este fin de semana. G. Arias, el impresionante portero, se llevó todos los elogios tras una serie de intervenciones espectaculares. Precipitación constante signó el encuentro, haciendo que el terreno de juego fuera resbaladizo, aun así, Arias se mantuvo firme entre los postes.

Durante la primera mitad, Rosario Central presionó efectivamente, pero Arias neutralizó varios intentos, destacándose en un tiro libre peligroso que parecía destinado a la red. Los aficionados, emocionados, vitorearon cada atajada, amplificando el ambiente del Estadio Marcelo Bielsa.

A medida que avanzaba el encuentro, Newell's Old Boys comenzó a consolidar su ataque. Con la defensa liderada por B. Cabrera, el equipo se sintió más seguro. En la segunda mitad, G. Arias continuó brillando, demostrando su valor como una piedra angular del equipo, manteniendo el arco en cero y asegurando el punto en un tenso empate.